La empresa estatal Petróleos de Venezuela, S.A. (PDVSA) ha informado de que ha sido víctima de un ciberataque dirigido contra sus sistemas administrativos, acusando directamente a EE.UU de ser responsable del incidente y encuadrándolo en una estrategia más amplia de presión sobre los ingresos petroleros del país caribeño.
Además, la PDVSA ha comentado que las operaciones básicas de producción y suministro de crudo no se detuvieron, gracias a la actuación de su personal y a la implementación de protocolos de contingencia.
Sin embargo, algunas fuentes independientes consultadas por Reuters señalan que los sistemas clave permanecieron fuera de servicio y hubo cargas de petróleo que se suspendieron, evidenciando un impacto mayor que el reconocido oficialmente.
La firma petrolera ha afirmado que EE.UU. ha buscado deliberadamente perjudicar la soberanía energética venezolana y ha comentado que el ataque formaría parte de lo que Caracas ha calificado como una estrategia de «piratería» para apoderarse del petróleo nacional.
«Petróleos de Venezuela, S.A. rechaza categóricamente esta despectiva acción, orquestada por intereses extranjeros en complicidad con actores apátridas que buscan quebrantar el derecho del país al desarrollo soberano de su energía», reza el comunicado.
Pese a las acusaciones los expertos en ciberseguridad no han hallado indicios de que el ataque esté conectado directamente con el gobierno estadounidense.
No hay enemigo tequeño
Esta denuncia llega en un momento de elevadas tensiones entre Venezuela y EE.UU. Así, en la última semana la administración Trump incautó un superpetrolero venezolano en aguas internacionales, una acción que el gobierno venezolano también calificó como «piratería».
Por otro lado, el país norteamericano ha reforzado su presencia militar en el Caribe Sur, algo que Venezuela vislumbra como presión para cambiar el régimen de Nicolás Maduro y, finalmente, apoderarse de su crudo.
La escalada también implica bloqueos de barcos sancionados que entran o salen de puertos venezolanos, complicando más la cadena de abastecimiento de crudo al exterior.
PDVSA sería una pieza clase en los vínculos financieros que Venezuela mantiene con China, Rusia, Irán y Cuba.
“Esta acción es parte de la escalada de EE. UU. destinada a obstaculizar el legítimo derecho de Venezuela de usar y comerciar libremente sus recursos naturales con otras naciones, incluyendo el suministro de hidrocarburos a Cuba,” ha señalado un funcionario del gobierno venezolano en un comunicado tras la incautación del petrolero.
Caracas no descarta que se incauten más petroleros en las próximas semanas.
