Un ciberataque de denegación de servicio distribuida (DDoS) ha provocado la caída temporal de varias páginas web del Gobierno ruso, según ha informado el medio especializado The Record.
El incidente tuvo como principales objetivos los sitios de Roskomnadzor, organismo encargado de supervisar las comunicaciones y el uso de Internet en Rusia, así como los del Ministerio de Defensa de la Federación Rusa.
Las autoridades lograron restablecer el funcionamiento de las plataformas tras mitigar el tráfico malicioso que saturaba los servidores.
De acuerdo con las explicaciones ofrecidas por fuentes oficiales, el ataque se apoyó en una red de equipos comprometidos repartidos por distintos países, incluidos Rusia, EE.UU, China, Reino Unido y Países Bajos.
Dicha distribución geográfica es habitual en este tipo de ofensivas y no supone necesariamente la implicación directa de actores estatales de esos territorios.
¿Quiénes han sido los atacantes?
Hasta el momento, no se ha identificado públicamente a los responsables del ataque ni ningún grupo ha reivindicado la acción. Tampoco se han difundido detalles técnicos que permitan una atribución clara, una dificultad frecuente en los ataques DDoS debido al uso de botnets y sistemas intermedios.
No obstante, muchos ataques de DDoS sí que se llevan a cabo por motivaciones de propaganda (para mostrar la debilidad de los servicios y herramientas digitales de los adversarios) y para marcarse un tanto por parte de ciertos hacktivistas, por lo que sus autores sí que están interesados en ocasiones en que se los reconozca.
