Una investigación realizada por Bitdefender ha permitido desmantelar el funcionamiento de esta campaña, que se prolongó durante ocho meses y llegó a afectar a usuarios de numerosos países repartidos por varios continentes, una estafa internacional basada en la popularidad de SpaceX.
Durante ese periodo, los delincuentes diseñaron una estrategia muy elaborada para atraer inversores utilizando el prestigio de SpaceX y el enorme interés que genera cualquier noticia relacionada con la compañía.
La red operaba en más de 15 países de Europa, Norteamérica, África, Asia y Oriente Medio. Entre los territorios donde se registró una mayor actividad de correos electrónicos fraudulentos destacan Australia, Reino Unido, Irlanda, Alemania, Francia, Rumanía y Sudáfrica.
Aunque la salida a bolsa de la empresa marcó un punto importante, los ciberdelincuentes continuaron explotando la temática incluso después, adaptando sus mensajes para mantener el engaño.
Cinco canales diferentes para captar víctimas
Uno de los aspectos más llamativos de la investigación es la complejidad de la operación.
Los estafadores no dependían de un único método de contacto, sino que combinaban varios canales para aumentar su credibilidad.
Entre los recursos utilizados figuraban:
- Anuncios patrocinados en redes sociales.
- Campañas masivas de correo electrónico.
- Mensajes SMS.
- Seminarios web aparentemente profesionales.
- Llamadas telefónicas personalizadas.
Cada una de estas vías cumplía una función concreta dentro del proceso de captación, aumentando progresivamente la confianza de la víctima hasta convencerla de realizar una inversión.
La falsa exclusividad como principal gancho
Los correos electrónicos no ofrecían directamente la compra de acciones. En su lugar, informaban al usuario de que había sido seleccionado para comprobar si reunía los requisitos necesarios para acceder a una oportunidad limitada relacionada con la supuesta oferta pública.
Este planteamiento generaba una sensación de privilegio y urgencia, dos elementos psicológicos muy utilizados en las campañas de fraude financiero.
Las páginas web empleadas imitaban el aspecto de plataformas de inversión legítimas y solicitaban datos personales y de contacto antes de continuar con el proceso.
Inteligencia artificial para aumentar la credibilidad
La inteligencia artificial estuvo presente en prácticamente toda la operación. Los delincuentes aseguraban utilizar avanzados algoritmos capaces de realizar operaciones automáticas con una elevada rentabilidad.
Según la investigación, las supuestas plataformas de trading automatizado prometían beneficios muy superiores a los habituales del mercado, presentando la IA como una garantía de éxito prácticamente asegurado.
Para reforzar el engaño, los estafadores vinculaban constantemente estas herramientas con la innovación tecnológica asociada a SpaceX.
Una llamada de 16 minutos para cerrar la inversión
Como parte del análisis, especialistas de Bitdefender registraron sus datos en uno de los sitios web fraudulentos creados por la organización.
Poco después recibieron una llamada telefónica de 16 minutos en la que el interlocutor afirmó obtener más de 11.000 euros semanales gracias a estas inversiones.
Durante la conversación recurrió continuamente al nombre de SpaceX, a supuestos sistemas basados en inteligencia artificial y a técnicas de presión comercial para convencer a la víctima de invertir cuanto antes.
Los expertos recuerdan que, como es obvio, ninguna empresa legítima garantiza beneficios elevados en tan poco tiempo ni solicita decisiones inmediatas bajo presión.
